Jorge Alberto Mussuto Sr.

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Somewhere in Massachusetts ®

Wednesday, April 14, 2010

Cámaras espías o la omnipotencia de Google, algunos de los 21 secretos mejor guardados

La industria tecnológica guarda algunos datos que al parecer no le convendría que se manejaran por los usuarios, o al menos eso es lo que postula PC World.
SANTIAGO.- Algunos dirán que es paranoia, pero más allá de cualquier apreciación personal, hay cosas que uno no conoce pero que son reales y saberlas pueden ayudar a los usuarios de Internet a manejar mejor sus relaciones en la red, y aprovechar algo de información que uno no había considerado.

La lista de los 21 secretos que la industria tecnológica no quiere que sepas fue recopilada por el sitio 
PC World con el fin de informar y aconsejar qué hacer ante ellas.

- La compañía de Internet nos tiene completamente identificados. Al menos, los ISP tienen ese poder y se usa para rastrear por ejemplo, quienes utilizan redes P2P e incluso, saber si se está descargando contenido protegido por los derechos de auto. Y al igual que en Chile, las diferentes organizaciones que velan por estos derechos están buscando que la ley les permita husmear en las conexiones y en lo que cada usuario hace en Internet para perseguir estos “crímenes”.

- Los celulares no provocan que los aviones se estrellen. Porque a pesar de lo que todos creemos y que no se permite ni siquiera prender los teléfonos durante un vuelo, no hay evidencia de que realmente provoquen una interferencia con los sistemas de navegación de los aviones. De hecho, lo más probable es que ni siquiera haya señal en el aire, eliminando cualquier riesgo.

- Las funciones de navegación “privada” de los navegadores de Internet no es tan secreta. Si bien esta función no deja huella en el computador de las páginas que uno ha visitado, igual se crea un registro, gracias a la dirección IP, y la compañía proveedora de Internet puede saberlo todo. Para evitarlo, hay programas como el Anonimizer.

- Los cartuchos de tinta son injustificadamente caros. Porque las grandes empresas han creado campañas publicitarias para convencer a los usuarios que comprar repuestos alternativos o rellenar los cartuchos es altamente dañino para la impresora. Al parecer, la verdad es que no es tan así, y si bien hay un riesgo más alto que la tinta se salga y manche y estropee la impresora (o que no funcione a la perfección) la diferencia de precio hace que valga la pena arriesgarse. El ahorro es más significativo que eso.

- Las licencias que rigen los derechos de un software pueden no ser efectivas. Eso, porque en cada país hay leyes diferentes, y en algunos lugares, esas licencias podrían ser inválidas.

- La ciberguerra está creciendo, y EE.UU. está perdiendo. Las guerras del futuro no serán con mortíferas armas ni grandes batallas entre ejércitos. La manera de socavar a un país enemigo será a través de Internet, algo que ya está sucediendo, con continuos ciberataques que apuntan a derrumbar diferentes sistemas. Y lograr el colapso es muy simple, por ejemplo, a través de un simple ataque DDOS, como el que dirigió Corea del Norte contra EE.UU. en julio pasado.

- Google tiene el poder para delatarte. Y mucho más. El buscador más usado del mundo maneja tanta información de lo que hacemos, donde estamos y cuáles son nuestras costumbres en Internet, que bastaría con hacer un cruce de datos para conocernos en detalle. Sólo basta pensar en la cantidad de datos que manejan de quien tiene un mail en Google, agenda sus actividades en Google Calendar, guarda sus contactos ahí, comparte documentos de todo tipo en sus servidores, sube videos a YouTube, sus fotos a Picassa, y le grita a todo el mundo dónde está gracias a Latitude.

- Los marcapasos también pueden ser hackeados. Al menos, eso demostró un estudio de la Universidad de Washington.

- Los computadores son altamente tóxicos. Y aunque los fabricantes se han esmerado en eliminar los componentes más nocivos, siguen teniendo cierto porcentaje de elementos como mercurio, que sin son mal manipulados pueden generar una peligrosa contaminación.

- Los antivirus no son tan efectivos para proteger el computador. Siempre hay algo que se escapa y deja una puerta abierta, lo que rápidamente es aprovechado por los hackers para vulnerar los sistemas.

- Tu celular te delata. Es fácil saber dónde está una persona exactamente gracias a su celular, y aunque no tenga GPS (que permitiría lograr una ubicación más exacta) la simple triangulación de las antenas de las cuales emite señal entrega datos de nuestro comportamiento y cómo nos movemos.

- No existe tal cosa como un smartphone barato. Sea cual sea la opción –usualmente, comprarlo en comodato a la compañía que los subsidia-, al final uno termina pagando miles de dólares por su uso.

- Tú cámara web te espía. Claro, porque aunque uno crea que esté apagada, estos dispositivos pueden ser intervenidos para controlarse remotamente.

- Tu jefe puede espiarte. Y según PC World, seguramente lo hace. Es tan fácil como tener un software instalado en el computador para seguir todo lo que uno hace en vez de trabajar. O para trabajar, claro. De hecho, un reporte inidca que dos tercios de los empleadores monitorean los correos electrónicos de sus empleados en EE.UU.

- Aún es posible combatir a la industria que quiere acabar con la piratería. Varios juicios en contra de los “piratas”, acusados de descargar contenido protegido por el derecho de autor le han dado la razón a los usuarios, en contra de lo que asociaciones que representan a la industria discográfica o cinematográfica buscaban.

- Los pasaportes electrónicos pueden ser intervenidos. La modernidad indica que poner un chip a estos documentos haría todo más fácil, pero si se hackean, pueden alterarse los datos y hacer de un inocente ciudadano un peligroso criminal. Esto, gracias a que la tecnología que usan, RFID, permite que se acceda a la información del chip a través del aire, usando las ondas electromagnéticas.

- Las redes sociales nunca te olvidan. Y a pesar de que uno se arrepienta de haberse expuesto en sitios como Facebook, y el perfil se borre, los registros quedan para siempre almacenados.

- Casi cualquier contrato de servicios puede ser terminado sin pagar una multa. La ley del consumidor los protege.

- La CIA lo sabe todo. Para la agencia nacional de seguridad de EE.UU. es simple intervenir la red y husmear en la actividad de cualquier usuario.

- Las aplicaciones de Facebook saben más de lo necesario. Uno casi no se da ni cuenta, pero al instalar cualquier aplicación nueva, se les da permiso para entrar en todos nuestros archivos y datos, incluso aquellos que no son visibles.

- Los datos de geolocalización no son privados. Los operadores guardan datos sobre las llamadas de sus usuarios, sus movimientos y sus planes tarifarios, y eventualmente, pueden vender todo esto a otras personas.

1 comment:

Jorge Alberto Mussuto said...

que datos impresionantes, no es asi???/:)

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